Un Dólar Keynesiano sin Fuerzas

Gary North – Reality Check – Issue 948 March 30, 2010

Es posible que usted no haya visto mi conferencia en vídeo, “El Armagedon de las Jubilaciones”. La puede ver aquí:

http://www.garynorth.com/public/6059.cfm

Permítame explicarle por qué debería verla.

En el año fiscal 2010, la deuda federal se incrementará en $1,5 billones, $0.1 billones de más o de menos.

¿Ha estimado ya a cuanto asciende su cuota? Probablemente no.

Divida $1,5 billones por 300 millones de estadounidenses. La respuesta es $5.000 dólares.

Cada residente norteamericano, desde ancianos hasta infantes, acaban de ser golpeados con una cuenta extra de $5.000. Esto, además de lo que ya debe. ¿Qué es lo que ya debe? Algo así como $300.000: una deuda total de 90 billones de dólares dividida entre 300 millones.

Y lo mismo sucederá el año próximo. Y el siguiente. Se nos dice que el déficit en la próxima década estará en el rango de $0.9 billones anuales. Es decir $3.000 por persona y por año. Y es un estimado bajo.

Estamos hablando de la deuda en el presupuesto, que está en el rango de $12.7 billones de dólares este semana. ¿Qué opina de las deudas, no incluídas en el presupuesto, de estos dos fondos fiduciarios: el Seguro Social y Medicare? Esta deuda, sin provisión de fondos de pago, se estima en unos $75 billones de dólares este año. Alguien dice que es mayor. Seré conservador.

No proveerán fondos para el pago. El Congreso pateará la lata, como siempre.

En una hipoteca en la que el deudor no paga – ni intereses ni principal – las cuotas impagadas se agregan al capital adeudado. A veces se denomina como una hipoteca que camina hacia atrás. Las hipotecas con tasa ajustable son hipotecas que caminan hacia atrás. Los fondos fiduciarios son comparables a las hipotecas. Por lo tanto, también caminan hacia atrás.

Si asumimos que la tasa de interés de estas obligaciones se encuentra en el rango de 5% durante 75 años, y si el  reembolso a capital es de 1,33% (100% dividido por 75), entonces la tasa de amortización sería de aproximadamente 6,3%. Seamos conservadores. Digamos que sea 6%. Si  multiplica $75 billones de dólares por .06, obtiene $4,5 billones de dólares. Este es un pasivo sin provisión de pago en el ejercicio fiscal del 2010. Está clavado actualmente en $75 billones.

Así, la creciente deuda por persona sumando las dos formas de deuda federal totaliza $6.0 billones ($4.5 b + $1.5 b). Que al dividirla por 300 millones de estadounidenses, resulta en $20.000 dólares per capita. En un año. Y seguirá sucediendo hasta que se pague la deuda.

Volverá a suceder en el año fiscal 2011. Pero en el año fiscal 2011, la “hipoteca” ya será de $79,5 billones de dólares y no los $75 billones de dólares de este año.

Cuantos estadounidenses entienden esto? Los niños no lo entienden. A los viejos no les importa. Tampoco le importa a la gente de la mitad.

Como todos sabemos, la mayoría de los estadounidenses pagan relativamente pocos impuestos. La carga fiscal recae en otros. Así, su participación es muy superior a $20.000 dólares este año. El próximo año será también muy superior a los $20.000 dólares.

¿Se pagarán estas deudas algún día? No. Se incumplirá el pago? Por supuesto. ¿Incluyen los políticos este factor en sus planes? Por supuesto que no. Los economistas ¿hacen sonar la alarma? Sólo los de la Escuela Austríaca de Economía.

¿Cree usted que podamos llegar a este escenario? Quiero decir, sinceramente, de verdad lo cree? Siéntese con una copia de Quicken o su software financiero. ¿Cuánto dinero invirtió el año pasado en activos que no serán eliminados por la inevitable falta de pago? El siguiente ejercicio le dirá que tanto cree.

LA RELACIÓN PIB/DEUDA

Nos enfrentamos hoy a una monumental crisis de la deuda. Se nos advirtió. Desde la recesión de 2001 hasta su muerte en agosto de 2007, el Dr. Kurt Richebächer advirtió en su boletín mensual la existencia de un desarrollo ominoso en la economía de EE.UU. El nivel de aumento de la deuda necesaria para producir un dólar adicional en el PIB ha venido en aumento. En repetidas ocasiones dijo que esto eventualmente podría producir una grave crisis financiera. El aumento de la deuda requiriría aumentar la producción para atender a su financiación, trimestre por trimestre, y con mayor razón para pagarla. Si la producción económica por cada dólar de aumento de la deuda está disminuyendo, llegará un día en que un dólar de aumento de la deuda dará lugar a rendimientos negativos.

Estamos ahí. Llegamos a ese punto en el 2008. Continuó durante el 2009. El PIB se redujo, sin embargo, la deuda total se incrementó. Aquí hay una tabla que describe la relación de la caída del PIB contra la deuda, entre 1965 y el 2000.

http://www.garynorth.com/public/6284.cfm

El problema es la financiación de la deuda. Si los acreedores ven que sus préstamos no podrán ser atendidos por los prestatarios, trimestre a trimestre, dejarán de prestar dinero a tasas de interés bajas. Exigirán un mayor rendimiento con el fin de compensar el aumento del riesgo de impago. Los prestatarios tendrán que pagar mayores tasas de interés a fin de persuadir a los prestamistas que sigan prestando. El costo de capital se elevará. El retorno de la inversión caerá.

En ese momento, la refinanciación de la deuda existente se convertirá en una cuestión de supervivencia institucional paralos prestatarios. Los prestatarios corporativos utilizan los bancos como una manera de mantener las puertas abiertas. Los gobiernos dependen de los prestamistas no bancarios, como las compañías de seguros y los fondos de jubilación. Pero todos ellos están en el mismo barco de la deuda. No pueden permitirse el lujo de tener el flujo de fondos cortado. Si esto sucediera, tendrían que cerrar sus puertas y declararse en bancarrota.

Las pequeñas empresas se enfrentan ya a una crisis. Los bancos comerciales han dejado de hacer préstamos. Los bancos están en realidad contrayendo sus carteras de préstamos.

http://www.garynorth.com/public/6285.cfm

Los prestatarios son todavía capaces de lograr que los prestamistas les presten a tasas bajas. Esto es debido a la situación de la economía. Ya no se sufre la amenaza de la inmediata inflación de los precios. Las tasas de interés han caído. Los prestamistas han decidido que los Títulos del Tesoro son seguros. Están dejando que el Tesoro preste a tasas de menos de dos décimas del uno por ciento. Esto ha afectado a otras tasas. Ellas han bajado. Los prestamistas aún no están listos para considerar las consecuencias a largo plazo de tasas de retorno en la inversión increíblemente bajas en términos de producción económica – negativa en 2008 y 2009. La tasa de rendimiento puede haber sido ligeramente positiva desde mediados del 2009. Veremos el próximo trimestre, cuando se publique el informe.

EL DOLAR KEYNESIANO

La frase, “más potencia por dólar,” se hizo popular en Washington durante la guerra de Vietnam. Se refería al intento de Secretario de Defensa McNamara de aumentar la eficiencia de las fuerzas militares de Vietnam. Quería una mayor proporción de poder de muerte por unidad de presupuesto. Exigió que todas las evaluaciones fueran acompañadas de datos objetivos. Él utilizó esta frase para filtrar todas las evaluaciones no se basaran en datos objetivos: “No estoy interesado en su poesía.” Los comandantes recibieron el mensaje. Le suministraron información impresionante sobre las tasas de muertos por dólar. Los muertos fueron siempre de las fuerzas militares, no civiles, por definición. Pero los norvietnamitas ganaron la guerra. La tasa de muerte seguía subiendo, pero la guerra se estaba perdiendo. Los vietnamitas del Norte resultaron ser poetas excepcionalmente buenos. Ganaron la guerra en los medios de comunicación americanos y en el debilitamiento de la voluntad de resistir de las tropas de Vietnam del Sur.

Los keynesianos están igualmente comprometidos con los datos. Creen que una recesión económica se puede reversar aumentando la deuda, especialmente la deuda pública. Argumentan que la recesión es el resultado de una demanda agregada insuficiente. El gobierno federal debe intervenir y suplir esta demanda. ¿Cómo? Tomando dinero prestado. Pero no es cierto que dichos préstamos reduciriían la oferta de capital a los sectores privados? No, dicen los keynesianos. Entonces, ¿de dónde sale el dinero? De personas que hubieran convertido su dinero a efectivo y lo hubiesen escondido bajo el colchón.

La teoría keynesiana se basa en modelos de 1936 del comportamiento de las personas. La gente retiró el efectivo de los bancos, entre 1931 y 1934, antes de la FDIC. Por lo tanto, harán lo mismo si el gobierno federal no aumenta el gasto mediante el aumento de su deuda. Olvídese de la FDIC. Olvidese del hecho que el dinero ahorrado está invertido.

Podría pensar que estoy exagerando, para el efecto. Me gustaría estarlo. He discutido esta perspectiva keynesiana en otros lugares.

http://www.lewrockwell.com/north/north822.html

Los keynesianos consideran un aumento del gasto/de la deuda del gobierno como una forma de aumentar la demanda agregada, a pesar de que el dinero prestado al gobierno proviene de los ahorradores privados, con esta excepción: cuando se trata de los bancos centrales. En estos días, cerca de la mitad de la deuda del Tesoro es comprada por los bancos centrales extranjeros, quienes crean dinero fiduciario doméstico, compran dólares de los EE.UU., y con ellos compran deuda del Tesoro de los EE.UU..

En la medida en que los bancos centrales extranjeros hagan esto, y en alguna forma, no compraran los dólares de los EE.UU., los keynesianos tendrían un punto legítimo. Hay un aumento en la demanda. Pero este aumento mantendría los precios más altos en los EE.UU. de lo que hubieran sido. Sin esta mayor demanda por deuda del Tesoro, el gobierno federal no podía haber gastado el dinero recibido en préstamo. Entonces, los estadounidenses podrían haber comprado bienes de consumo o bienes de producción. Al poner el dinero en un banco, el banco lo presta. Históricamente, esto ha significado entregar en préstamo los depósitos a prestatarios.

Esta vez, sin embargo, ha habido un cambio. Los bancos comerciales han depositado más de $1 billón de dólares en sus cuentas de exceso de reservas en la Reserva Federal. Esto esteriliza el dinero. No puede ser gastado. Esto es culpa de las políticas anteriores de la Reserva Federal. Los banqueros comerciales tienen miedo de prestar dinero en esta economía.

Esta es la razón por la cual no cambiaron los precios de enero a febrero de este año. El IPC no cambió. Tampoco la media del IPC. En un mercado libre con una moneda estable, los precios, generalmente se reducen a medida que aumenta la producción. Los bancos centrales no han permitido que esto suceda en el mundo moderno. Pero ahora, a causa del exceso de reservas, está sucediendo.

EL AUMENTO DE LA DEUDA AUMENTA EL PIB, DICEN LOS KEYNESIANOS

La base de las políticas fiscales keynesianas en una crisis económica es una teoría según la cual el aumento en la deuda pública aumenta la demanda agregada, lo cual a su vez lleva a los productores a contratar más gente y a comprar más recursos a fin de satisfacer una creciente demanda futura. El aumento de la deuda da a la economía la inyección en el brazo (arm) que tanto necesita – o, en estos días, una inyección en el ARM (Hipoteca de Tasa Ajustable por su sigla en Inglés). El gobierno estabiliza la demanda, y esto aumenta la confianza de los productores.

Los banqueros comerciales todavía no están convencidos. Se niegan a prestar. Ven grandes problemas más delante: las pérdidas en los préstamos para bienes raíces comerciales. Quieren reservas líquidas disponibles para evitar tener que recurrir a exigir el pago anticipado de préstamos comerciales para cubrir las pérdidas esperadas en sus carteras.

Se nos ha dicho en repetidas ocasiones que la recuperación es débil. Bernanke sigue diciendo a todo el que quiera escuchar que la Fed mantendrá las tasas de interés – es decir, la tasa de interés de los fondos federales – en o por debajo de 0,25%. El mercado es quien está haciendo esto, no la FED. La FED sólo necesita no hacer nada para lograr este resultado. Los bancos no están prestando de un día para otro a los demás bancos, porque tienen tan grande exceso en sus reservas en la FED que no necesitan préstamos por una noche para evitar exceder su encaje legal.

A medida que el aumento de la producción por cada dólar de incremento de la deuda ha llegado a ser negativo, los keynesianos han pedido que la deuda aumente aún más. Ellos han dicho que el estímulo de $ 787,000 millones aprobado en octubre de 2008 no fue suficiente. Pero la tendencia de la relacion PIB/Deuda ha venido disminuyendo desde hace décadas. Esto, a finales del 2008, no fue problema de una noche. La relación se tornó fuertemente negativa. Esto fue una sorpresa para todos excepto para los economistas de la Escuela Austríaca. Pero esto fue sólo el resultado de la severidad de la recesión en relación con el masivo estímulo Federal. Las cifras empeoraron muy rápidamente. Pero esta fue una extensión a una tendencia de largo plazo.

Los keynesianos han tomado crédito por la recuperación, tal como es. Han argumentado que las cosas habrían sido mucho peor si el Congreso no hubiera hecho caso omiso a los votantes y hubiera aprobado el plan de rescate. Pero la debilidad de la recuperación y el tamaño del déficit federal indican que la receta keynesiana para la prosperidad está a punto de producir resultados indiscutiblemente negativos.

El tamaño del déficit Federal anual previsto es tan grande que la recuperación económica debe ser sin precedentes en su tasa de aumento y sostenida por una década, si la relación PIB/Deuda desciende a los niveles anteriores al 2008. Nadie con autoridad en Washington está prediciendo uno u otro resultado. Por el contrario, están prediciendo una débil recuperación.

Los keynesianos enfrentan una crisis de fe. Si la relación PIB/deuda sigue rondando el cero (0), la receta keynesiana no resolverá el problema: una escalada masiva de la deuda sin un porcentaje de aumento aún mayor en la producción. Eso significa que la economía de EE.UU. no puede salir con crecimiento de la crisis actual. Tal falla pondrá en cuestionamiento todas las escuelas del pensamiento económico. La excepción es la Escuela Austríaca.

CONCLUSIÓN

Estamos mucho más allá del punto de retorno económicamente. No hay ninguna posibilidad de que la economía encuentre, mediante crecimiento, su manera de salir de este nivel de deuda. No hay manera de que no vaya a incumplir. Los expertos siguen diciéndonos que la economía puede encontrar su salida mediante el crecimiento, pero no dicen cómo. Hablan como si el crecimiento fuera automático, como si la acumulación de capital fuera automática, como si el Tesoro no estuviera absorbiendo $1,5 billones en capital adicional en este año, como si las cifras realmente encajaran. Los números encajan: con el incumplimiento de las obligaciones.

¿Qué ha hecho hasta ahora para protegerse?

¿Qué cosa extraordinaria hará para protegerse?

TRADUCCIÓN DE RODRIGO BETANCUR

About MisesColombia

Seguidor del gran Filósofo Libertario el Dr Hans-Hermann Hoppe
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